Los Mercaderes de la Paz

En 1919, un grupo de empresarios decidieron crear una organización que representara los intereses de las empresas de todo el mundo.

Este grupo de empresarios del sector industrial, financiero y comercial estaban determinados a traer prosperidad económica a un mundo que aún se estaba recuperando de la devastación de la I Guerra Mundial. Ellos fundaron la International Chamber of Commerce (Cámara de Comercio Internacional) y se auto-denominaron “los mercaderes de la paz”.

Al término de los grandes conflictos globales de la primera mitad del Siglo XX el mundo contaba con muy pocas estructuras internacionales. No existía un sistema de reglas que rigiera el comercio, las inversiones o las relaciones comerciales y financieras. Que el sector privado tomara la iniciativa, sin esperar que los gobiernos lo hicieran, fue muy innovador. La idea de crear este organismo cambió para siempre al mundo.

Aunque en ese entonces no lo sabían, estos pioneros estaban creando una organización que se tornaría esencial para la economía global. A lo largo de los años, la ICC ha tomado un papel central en el desarrollo de las empresas, del comercio internacional y del fomento en las inversiones. La ICC crea reglas, mecanismos y estándares que son utilizados todos los días en un mundo mucho más complejo que el de 1919.

El núcleo original de empresarios - que originalmente estaba compuesto por emprendedores de cinco países - se ha expandido para convertirse en una organización con miles de empresas de más de 120 países. Entre los asociados de la ICC se encuentran grandes corporaciones multinacionales así como pequeñas y medianas empresas de todo el mundo.

Gran parte del ímpetu de la ICC provino de su primer presidente Etienne Clémentel, un ex ministro francés de comercio. Bajo su liderazgo, la Secretaría Internacional de la ICC se estableció en Paris. El Sr. Clémentel también fue instrumental para crear la Corte Internacional de Arbitraje de la ICC en 1923.

Desde sus inicios, la ICC habló en nombre de las empresas ante los gobiernos y las organizaciones intergubernamentales. Tres miembros de la ICC formaron parte de la Comisión Dawes, en la cual se redactó el tratado internacional sobre reparaciones de guerra en 1924. En la década de 1920, la ICC se enfocó en los temas de reparaciones y deudas de guerra. Después, la desastrosa tarifa Smoot-Hawley en los Estados Unidos estableció un negativo precedente para el nacionalismo económico de los años 30. Durante la Gran Depresión, la ICC intentó luchar contra el proteccionismo mientras una nueva guerra se gestaba. Fue en esta época que la ICC creó la primera versión de las Reglas y Usos Uniformes Relativos a los Créditos Documentarios, que son utilizados desde su creación en 1933 por bancos de todo el mundo.

Los Incoterms® 2010, que son mundialmente conocidos, se crearon en 1936 y se han ido actualizando conforme ha sido necesario y también un año después, la ICC introdujo su primer Código Internacional para la Publicidad.

En 1946, la ICC se ganó el título de organismo consultivo ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y desde entonces ha representado al sector privado al realizar varias actividades con la organización y sus divisiones especializadas.

La ICC ha sido un importante defensor de la apertura del sistema comercial multilateral en varias negociaciones sostenidas en el seno de la Organización Mundial del Comercio (OMC), incluyendo la Ronda Doha. Para satisfacer las necesidades de sus miembros, la ICC ha venido expandiendo su gama de servicios y actividades a través de los años. La agencia especializada para el combate de Crímenes Comerciales, con sede en Londres, se fundó en 1980 con el objetivo de abordar diversas actividades relacionadas a crímenes comerciales. Asímismo se creó la Federación Mundial de Cámaras (FMC) que ofrece distintos servicios a las cámaras de comercio de todo el mundo.

Actualmente, 13 comisiones de trabajo formadas por reconocidos expertos del sector privado examinan temas especializados de preocupación para la comunidad empresarial internacional. Los temas van desde prácticas bancarias e impuestos, hasta leyes para la competencia económica, derechos de propiedad intelectual, telecomunicaciones y tecnologías de la información, transportes, medio ambiente y energía, comercio internacional e inversión. Todas estas actividades cumplen con el mandato de la Constitución de la ICC de “promover el desarrollo de una economía global abierta con la firme convicción de que las prácticas comerciales internacionales conducen tanto a la prosperidad global como a la paz entre las naciones.